La felicidad y el aikido
Siempre he pensado que lo que diferencia al aikido respecto a otras artes marciales (o deportes) y, nos lleva a ese estado tan característico de felicidad, es el hecho de que no tiene fin. Siempre que practiques vas a mejorar, física o espiritualmente. Tengas la edad que tengas.
Y como prueba de ello, este vídeo de Nobuyoshi Tamura (y… no, no está a cámara rápida ni nada por el estilo): Tamura Shihan
Siempre tienes algo que aprender y perfeccionar, en muchas ocasiones piensas que no sabes nada, ya que como he dicho, el aikido es infinito y… por muchos años de práctica que lleves… ¿Qué son todos esos años comparados con el infinito? NADA, así de simple.
Digo que es infinito, porque siempre se aprende y se progresa, incluso a una edad avanzada. Esto en cambio no sucede con otros artes marciales o deportes, como el karate, taekwondo, muay thay, full contact etc. y esto es muy lógico, para su práctica se requiere fuerza, velocidad, resistencia…
El problema de esto es, que llega un punto en que dejas de evolucionar, dejas de ganar velocidad, potencia, resistencia, te haces mayor y pierdes flexibilidad, etc. y por lo tanto todo lo aprendido de nada sirve frente a un rival más fuerte y veloz que tú.
En aikido por ejemplo no hace falta utilizar fuerza, ya que se aprovecha la de la persona que ataca. No hace falta ser veloz, sólo encontrar el momento justo para “entrar” al que ataca. No hace falta tener resistencia, ya que al no usar la fuerza bruta, no se hace ningún sobre-esfuerzo. (Se entiende que para esto hacen falta muchos años de práctica).
Volviendo al tema principal, creo que eso es lo que hace al aikido especial, es un camino que no tiene fin.
La otra noche viendo “Redes”, Eduard Punset explicaba lo que para él era la felicidad.
Y ponía el ejemplo de cuando le daba de comer a su perrita. Decía que llamaba a su perrita y mientras, le preparaba la comida. Ella movía la cola, saltaba, ladraba, se revolcaba, etc. Para ella eso era como una especie de ritual, según Punset eso es la felicidad.
Punset explicaba que más tarde cuando le ponía el plato, ella se lo comía, o lo miraba y se iba sin más, pero no sentía ni mucho menos esa alegría que experimentaba mientras le preparaban la comida. Ella experimentaba esa felicidad sólo durante el proceso de preparar la comida, es decir, durante el camino y no en la meta.
Después de oír eso, no pude evitar comparar, la práctica del aikido con la felicidad, ya que te hace feliz durante todo ese camino interminable y nunca llegas a la meta. Y creo, que eso es lo realmente importante.
En mi corta experiencia, he aprendido que es un camino duro lleno de obstáculos, unos días crees que no has aprendido nada y sales cabizbajo del dojo, pensando que cada día lo haces peor, y otros en cambio sales del dojo muy contento contigo mismo pensando que has progresado mucho. En realidad siempre progresas, más rápido o más lento, incluso cuando crees que retrocedes, estás avanzando en ese interminable camino.
Y eso mismo creo que es lo bonito del aikido, encontrarte con esos obstáculos, superarlos, y dejarlos atrás mientras ves como se aproxima otro obstáculo y te vas preparando para superarlo. Posiblemente te atrancarás en muchos de ellos, pero también será mayor la satisfacción al superarlos.
En fin, en mi opinión, creo que que hay que disfrutar de todo ese camino sin pensar en nada más, sólo tener en mente recorrerlo, sin la intención de llegar más cerca o más lejos, disfrutar del paisaje de ese camino y crecer como persona mientras lo recorres.
about 10 months ago
Me ha gustado esta entrada, si señor. (Y eso de que veas redes, te da un toque elegante de madurito sexy xDD)
Pues nada, chorradas a banda, estan muy bien tus articulos/opiniones. A seguir asi!
about 10 months ago
Hostia, muchas gracias!
A ver si van mejorando con el tiempo… y escribo sobre algo que le pueda interesar al resto de gente jajaja.
Treintañero sexy con canas, no? xD
about 10 months ago
Muy buen articulo, no nos pasa tambien cuando planeamos nuestro viaje de vacaciones por ej, y comentamos lo que haremos, que felicidad.., luego cuando estamos alli, desde luego que disfrutamos pero no es lo mismo que sentiamos..
about 10 months ago
Ostia Aitor, había perdido la dirección de tu Blog, pero veo que ahora has subido de categoría. ¡Qué nivel!
Por lo que al artículo respecta al leerlo me daba la impersión que más que del Aikido hablabas de la vida misma, donde, para mí, de lo que se trata es de disfrutar del camino con los obstáculos que se presentan.
Me quedo con:
[...]es lo bonito del aikido, encontrarte con esos obstáculos, superarlos, y dejarlos atrás mientras ves como se aproxima otro obstáculo y te vas preparando para superarlo.
Una frase que tiene mucho más significado del que aparenta.
Un saludo.
David Pérez
about 10 months ago
Muchas gracias Carina!
Ese es un muy buen ejemplo. Eso pasa con muchas cosas, mientras las planeas eres muy feliz, luego simplemente estás contento, pero no es el mismo sentimiento de felicidad.
Esto con los niños pequeños es muy fácil comprobarlo, prueba a decirle a un niño pequeño que le vas a dar un juguete, se pondrá muy feliz, y cuando se lo hayas dado, quizás ni juega ni nada.
Un abrazo Carina!
Muchas gracias por comentar.
about 10 months ago
Hola David!
Sí, la verdad es que ha cambiado un poco, aunque hace muy poco que está abierta esta página y espero que cambie mucho más, pero para eso el que tiene que subir de nivel soy yo jajaja.
Bueno, yo pienso que la vida es un camino, y el aikido aparte de un arte marcial y todo lo que conlleva, es un modo de vida, de ver las cosas, de actuar, etc. es un mundo la verdad.
Pero sí, este artículo es aplicable a cualquier situación, la vida, los estudios, el trabajo… Tener la intención de superar obstáculos e ir con ganas a por el siguiente, y sobre todo, disfrutar haciéndolo.
Un saludo David, muchas gracias por este comentario, se agradece!
about 9 months ago
destaco lo de la perra, sin duda! lo demás, mucha razón tienes aitor!