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¡Hola mundo!
Febrero 2nd, 2010RICARD COLL PRESENTARÁ SU LIBRO
Noviembre 24th, 2009RICARD COLL PRESENTARÁ SU LIBRO EN EL CORTE INGLÉS DE SABADELL
El próximo viernes 27 de noviembre a las 19:00 horas , Ricard Coll presentará su primer libro titulado “Aikido, práctica y sensaciones” en el Corte Inglés de Sabadell, con la intención de dar a conocer este fantástico arte marcial de origen japonés.
Lugar: Av. Francesc Macià, 58–60 > Sexta planta > Sala Ámbito Cultural
Un libro basado en la propia experiencia del autor a lo largo de 16 años de práctica que no dejará indiferente a nadie. Es un manual perfecto tanto para iniciados como para todos aquellos que quieran prepararse para su aprendizaje.
Toda la esencia de este milenario arte marcial en un libro donde aprenderás:
- Cómo iniciarte al Aikido ; la armonía y el control de la energía.
- La práctica: técnicas y disciplinas.
- La etiqueta: el arte del buen aikidoka.
- La importancia de elegir bien el dojo o escuela.
- El arte de saber caer , “Ukemi”.
Ricard Coll practica Aikido desde 1993 y es cuarto Dan aikikai. Se ha formado en el dojo central de la Asociación Cultural Feilen Aikido, ha realizado cursos con diferentes e importantes maestros y tiene su propio dojo desde hace varios años.
RICARD COLL PRESENTARÀ EL SEU LLIBRE AL CORTE INGLÉS DE SABADELL
El proper divendres 27 de novembre a les 19:00 hores, Ricard Coll presentarà el seu primer llibre titulat “Aikido, práctica y sensaciones” al Corte Inglés de Sabadell, amb la intenció de donar a conèixer aquest fantàstic art marcial d’origen japonès.
Lloc: Av Francesc Macià, 58-60> Sisena planta> Sala Àmbit Cultural
Un llibre basat en la pròpia experiència de l’autor al llarg de 16 anys de pràctica que no deixarà indiferent a ningú. És un manual perfecte tant per a iniciats com per a tots aquells que vulguin preparar-se per al seu aprenentatge.
Tota l’essència d’aquest mil.lenari art marcial en un llibre on aprendràs:
- Com iniciar-te a l’Aikido, l’harmonia i el control de l’energia.
- La pràctica: tècniques i disciplines.
- L’etiqueta: l’art del bon Aikidoka
- La importància d’escollir bé el dojo o escola.
- L’art de saber caure, “Ukemi”.
Ricard Coll practica aikido des de 1993 i és quart Dan Aikikai. S’ha format en el dojo central de l’Associació Cultural Feilen Aikido, ha realitzat cursos amb diferents i importants mestres i té el seu propi dojo des de fa diversos anys.
Primer relato
Noviembre 3rd, 2009
Antes de todo, decir que este es el primer relato que escribo, por lo tanto, la probabilidad de que no valga nada es bastante alta.
Si por el contrario os gusta, lo podéis compartir en Facebook o en Delicious clicando en las imágenes del final del relato.
Marco se sobresaltó y palideció al mismo tiempo. Se podría decir que era un chico valiente, pero sería mentira. Marco conocía muy bien sus miedos y por eso los evitaba. Pero por desgracia para él, sus miedos eran lo suficientemente astutos como para darle caza en la mayoría de las ocasiones.
Era un chico muy inteligente y de aspecto desnutrido, algo extraño teniendo en cuenta que era hijo de la familia más rica del reino. El hecho de que tuviera aspecto desnutrido también era extraño.
Y allí estaba él, inmóvil en medio de un callejón por el que se podía andar tranquilamente, pero desde luego, lo más sensato era correr. No se distinguía nada a más de veinte metros debido a la densa niebla. Pero no todo era malo, la niebla favoreció bastante a la fea del pueblo, que gracias a ella, pasó de ser algo parecido al aborto de un mono, a algo que podía parecer incluso la figura humana de una chica.
De repente, el suelo empezó a temblar. A la cabeza le vino la imagen de una inmensa estampida de elefantes destruyendo todo a su paso. Pero pronto descartó esa idea, ya que al ser un pueblo de montaña, era poco probable que hubiera algún elefante por allí cerca. Entonces decidió que lo más lógico era que fuera una estampida de sardinas. Visualizó por un momento aquella nueva imagen, le pareció realmente aterradora…
En ese preciso instante lo vio. Aunque… para su asombro, no eran las mortíferas sardinas sedientas de sangre que había imaginado. Era algo mucho peor, toda su familia que corría hacia él. Lo cierto es que nunca había visto correr así a su abuela, con una extraordinaria agilidad cual gacela corriendo ferozmente tras su presa. Cosa rara teniendo en cuenta que su abuela era coja de la mano derecha…
Entonces, ante el peligro que se le venía encima, consiguió moverse un poco, luego dos pocos… Al fin, consiguió moverse todos los pocos necesarios para salir corriendo de allí a la velocidad del rayo. Un rayo muy lento a decir verdad, pero un rayo al fin y al cabo.
Definitivamente, Marco no se quería casar.
Abans de tot, dir que aquest és el primer relat que escric, per tant, la probabilitat que no valgui res és bastant alta.
Si per contra us agrada, ho podeu compartir a Facebook o a Delicious clicant damunt les imatges del final del relat.
En Marco es va sobresaltar i empahidir al mateix temps. Es podria dir que era un noi valent, però seria mentida. En Marco coneixia molt bé les seves pors i per això els evitava. Però per desgràcia per a ell, les seves pors eren prou astutes com per donar-li caça en la majoria de les ocasions.
Era un noi molt intel.ligent i d’aspecte desnodrit, cosa estranya tenint en compte que era fill de la família més rica del regne. El fet que tingués aspecte desnodrit també era estrany.
I allà estava ell, immòbil enmig d’un carreró pel qual es podia caminar tranquil.lament, però per descomptat, el més sensat era córrer. No es distingia res a més de vint metres a causa de la densa boira. Però no tot era dolent, la boira va afavorir bastant a la lletja del poble, que gràcies a ella, va passar de ser una cosa semblant a l’avortament d’un mico, a alguna cosa que podia semblar fins i tot la figura humana d’una noia.
De sobte, el terra va començar a tremolar. Al capdavant li va venir la imatge d’una immensa estampida d’elefants destruint tot al seu pas. Però aviat va descartar aquesta idea, ja que al ser un poble de muntanya, era poc probable que hi hagués algun elefant per allà a prop. Llavors va decidir que el més lògic era que fos una estampida de sardines. Va visualitzar per un moment aquella nova imatge, li va semblar realment aterridora…
En aquest precís instant els va veure. Encara que… per a la seva sorpresa, no eren les mortíferes sardines assedegades de sang que havia imaginat. Era una cosa molt pitjor, tota la seva família que corria cap a ell. La veritat és que mai havia vist córrer així a la seva àvia, amb una extraordinària agilitat qual gasela corrent ferotgement rere la seva presa. Cosa rara tenint en compte que la seva àvia era coixa de la mà dreta…
Llavors, davant el perill que se li venia a sobre, va aconseguir moure’s una mica, després dos pocs … A la fi, va aconseguir moure’s tots els pocs necessaris per sortir corrent d’allà a la velocitat del llamp. Un raig molt lent a dir veritat, però un llamp al cap i a la fi.
Definitivament, en Marco no es volia casar.
La felicidad y el aikido
Septiembre 29th, 2009Siempre he pensado que lo que diferencia al aikido respecto a otras artes marciales (o deportes) y, nos lleva a ese estado tan característico de felicidad, es el hecho de que no tiene fin. Siempre que practiques vas a mejorar, física o espiritualmente. Tengas la edad que tengas.
Y como prueba de ello, este vídeo de Nobuyoshi Tamura (y… no, no está a cámara rápida ni nada por el estilo): Tamura Shihan
Siempre tienes algo que aprender y perfeccionar, en muchas ocasiones piensas que no sabes nada, ya que como he dicho, el aikido es infinito y… por muchos años de práctica que lleves… ¿Qué son todos esos años comparados con el infinito? NADA, así de simple.
Digo que es infinito, porque siempre se aprende y se progresa, incluso a una edad avanzada. Esto en cambio no sucede con otros artes marciales o deportes, como el karate, taekwondo, muay thay, full contact etc. y esto es muy lógico, para su práctica se requiere fuerza, velocidad, resistencia…
El problema de esto es, que llega un punto en que dejas de evolucionar, dejas de ganar velocidad, potencia, resistencia, te haces mayor y pierdes flexibilidad, etc. y por lo tanto todo lo aprendido de nada sirve frente a un rival más fuerte y veloz que tú.
En aikido por ejemplo no hace falta utilizar fuerza, ya que se aprovecha la de la persona que ataca. No hace falta ser veloz, sólo encontrar el momento justo para “entrar” al que ataca. No hace falta tener resistencia, ya que al no usar la fuerza bruta, no se hace ningún sobre-esfuerzo. (Se entiende que para esto hacen falta muchos años de práctica).
Volviendo al tema principal, creo que eso es lo que hace al aikido especial, es un camino que no tiene fin.
La otra noche viendo “Redes”, Eduard Punset explicaba lo que para él era la felicidad.
Y ponía el ejemplo de cuando le daba de comer a su perrita. Decía que llamaba a su perrita y mientras, le preparaba la comida. Ella movía la cola, saltaba, ladraba, se revolcaba, etc. Para ella eso era como una especie de ritual, según Punset eso es la felicidad.
Punset explicaba que más tarde cuando le ponía el plato, ella se lo comía, o lo miraba y se iba sin más, pero no sentía ni mucho menos esa alegría que experimentaba mientras le preparaban la comida. Ella experimentaba esa felicidad sólo durante el proceso de preparar la comida, es decir, durante el camino y no en la meta.
Después de oír eso, no pude evitar comparar, la práctica del aikido con la felicidad, ya que te hace feliz durante todo ese camino interminable y nunca llegas a la meta. Y creo, que eso es lo realmente importante.
En mi corta experiencia, he aprendido que es un camino duro lleno de obstáculos, unos días crees que no has aprendido nada y sales cabizbajo del dojo, pensando que cada día lo haces peor, y otros en cambio sales del dojo muy contento contigo mismo pensando que has progresado mucho. En realidad siempre progresas, más rápido o más lento, incluso cuando crees que retrocedes, estás avanzando en ese interminable camino.
Y eso mismo creo que es lo bonito del aikido, encontrarte con esos obstáculos, superarlos, y dejarlos atrás mientras ves como se aproxima otro obstáculo y te vas preparando para superarlo. Posiblemente te atrancarás en muchos de ellos, pero también será mayor la satisfacción al superarlos.
En fin, en mi opinión, creo que que hay que disfrutar de todo ese camino sin pensar en nada más, sólo tener en mente recorrerlo, sin la intención de llegar más cerca o más lejos, disfrutar del paisaje de ese camino y crecer como persona mientras lo recorres.Sempre he pensat que el que diferencia l’aikido respecte d’altres arts marcials (o esports) i, ens porta a aquest estat tan característic de felicitat, és el fet que no té fi. Sempre que practiquis milloraràs, física o espiritualment. Tinguis l’edat que tinguis.
I com a prova d’això, aquest vídeo de Nobuyoshi Tamura (i… no, no està a càmera ràpida ni res per l’estil): Tamura Shihan
Sempre tens alguna cosa per aprendre i perfeccionar, moltes vegades penses que no saps res, ja que com he dit, l’aikido és infinit i… per molts anys de pràctica que portis … Què són tots aquests anys comparats amb l’infinit? RES, així de simple.
Dic que és infinit, perquè sempre s’aprèn i es progressa, fins i tot a una edat avançada. Això en canvi no succeeix amb altres arts marcials o esports, com el karate, taekwondo, muay thay, full contact etc. i això és molt lògic, per a la seva pràctica es requereix força, velocitat, resistència …
El problema d’això és, que arriba un punt en què deixes d’evolucionar, deixes de guanyar velocitat, potència, resistència, et fas gran i perds flexibilitat, etc. i per tant tot el que s’ha après no serveix de res davant un rival més fort i veloç que tu.
En aikido per exemple no cal fer servir força, ja que s’aprofita la de la persona que ataca. No cal ser ràpid, només trobar el moment just per a “entrar” a qui ataca. No cal tenir resistència, ja que en no utilitzar la força bruta, no es fa cap sobre-esforç. (S’entén que per això fan falta molts anys de pràctica).
Tornant al tema principal, crec que això és el que fa a l’aikido especial, és un camí que no té fi.
L’altra nit veient “Redes”, Eduard Punset explicava el que per ell era la felicitat.
I posava l’exemple de quan li donava de menjar a la seva gosseta. Deia que cridava a la seva gosseta i mentre, li preparava el menjar. Ella movia la cua, saltava, bordava, es rebolcava, etc. Per a ella això era com una espècie de ritual, segons Punset això és la felicitat.
Punset explicava que més tard quan li posava el plat, ella li ho menjava, o el mirava i se n’anava sense més, però no sentia ni de bon tros aquesta alegria que experimentava mentre li preparaven el menjar. Ella experimentava aquesta felicitat només durant el procés de preparar el menjar, és a dir, durant el camí i no a la meta.
Després d’escoltar això, no vaig poder evitar comparar, la pràctica de l’aikido amb la felicitat, ja que et fa feliç durant tot aquest camí interminable i mai arribes a la meta. I crec, que això és el realment important.
En la meva curta experiència, he après que és un camí dur ple d’obstacles, uns dies creus que no has après res i surts capcot del dojo, pensant que cada dia ho fas pitjor, i altres en canvi surts del dojo molt content amb tu mateix pensant que has progressat molt. En realitat sempre es progressa, més ràpid o més lent, fins i tot quan creus que retrocedir, estàs avançant en aquest interminable camí.
I això mateix crec que és el bonic del aikido, trobar-te amb aquests obstacles, superar-los, i deixar-los enrere mentre veus com s’aproxima un altre obstacle i et vas preparant per superar-lo. Possiblement et quedes enganxat en molts d’ells, però també serà més gran la satisfacció al superar-los.
En fi, en la meva opinió, crec que que s’ha de gaudir de tot aquest camí sense pensar en res més, només tenir en ment recórrer, sense la intenció d’arribar més a prop o més lluny, gaudir del paisatge d’aquest camí i créixer com a persona mentre el recorres.
El dolor
Septiembre 20th, 2009Uno de los grandes problemas que tenemos los occidentales que practicamos aikido, es que no entendemos la cultura japonesa, o no la queremos entender, ya sea por comodidad o por el miedo a lo desconocido que supone cambiar el modo de ver la vida.
Entonces al ligar el aikido a nuestra cultura se crean diferencias que nos alejan mucho del auténtico budo y perjudican al desarrollo de nuestra práctica.
Por poner un ejemplo, cuando llega un alumno nuevo al dojo y se da cuenta de lo difícil que resulta el aikido, comprende que no podrá alcanzar sus objetivos en tan sólo unos meses y decide dejarlo y probar con otra cosa más fácil.
Esto en Japón no es tan común, ya que debido a su cultura se fijan más en crecer personalmente, se fijan más en el camino recorrido que no en el final, y les da lo mismo tardar 1 año que 50 años en alcanzar su objetivo, porque realmente no tienen un objetivo, trabajan en algo, simplemente para crecer personalmente, y nunca se llega a crecer lo suficiente, como para no poder seguir haciéndolo.
Otra diferencia muy clara y sobre la que quiero opinar en este artículo es “EL DOLOR”, pero más que el dolor, la forma de analizarlo y resolverlo.

Por ejemplo, al acabar la práctica, nos duele muchísimo un hombro, lo primero que hacemos es quejarnos y lo último, pensar que nos duele por algo que hemos hecho mal, como lo podría ser un ukemi (caída) mal realizado.
Y es así, que sin buscar el “por qué” del dolor, lo que hacemos es acudir al médico, o nos auto-medicamos para calmar el dolor. Cuando el dolor se nos pasa, volvemos a la práctica y nos encontramos con el mismo problema, nos duele muchísimo el hombro. Entonces repetimos el proceso de siempre, al que estamos acostumbrados. Volvemos al médico o nos auto-medicamos, y cuando pasa el dolor volvemos a la práctica y otra vez a empezar con el proceso, dolor de hombro, medicamentos, dolor de hombro, visita al médico…
Y así podríamos estar hasta acabar de matar cada nervio de nuestro hombro y no sentirlo más o hacernos daño de verdad y dejar el aikido por el siguiente motivo: “es que cuando practico, me duele mucho el hombro, siempre me ha pasado y no tiene solución”.
Cuando lo más lógico sería que en el primer momento nos preguntásemos: ¿por qué me duele este hombro? ¿habré hecho algo mal? ¿el qué?
Entonces, nos damos cuenta de que cuando tori nos proyecta no realizamos bien los ukemis y chocamos un poco contra el suelo (aunque no lo parezca, no siempre es fácil darse cuenta). Y sabiendo esto, practicamos ukemis y ponemos especial atención durante la práctica a las caídas sobre ese hombro. Entonces mejoramos la caída evitando muchos días de dolor o incluso dejar de lado el aikido.
Quiero dejar claro, que no digo que ir al médico cuando nos duele algo esté mal, lo que en mi opinión está mal, es el hecho de buscar una solución rápida al problema y despreocuparnos de encontrar la causa del dolor. Lo correcto sería analizar el problema, encontrarle solución y buscar la forma de que no ocurra más.
Por eso creo que el dolor es algo bueno, no es un problema, más bien, es el indicador del problema y nos ayuda a conocernos, a conocer nuestros límites y por supuesto a superarlos. Sí, es cierto que el dolor no gusta a nadie, pero es algo que nos acompaña cada día, en todo momento, en cada práctica y debemos aprender a convivir con él.
La importancia de uke en el Aikido
Septiembre 13th, 2009En ocasiones le damos mucha importancia a realizar bien el papel de tori (el que realiza la técnica) y dejamos en segundo plano al papel de uke (el que ataca a tori).
Hay que tener especial cuidado en no dejar en segundo plano el papel de uke e intentar perfeccionar sólo como tori, ya que si uke no realiza bien su función, tori no puede progresar en su práctica.
Esto es muy lógico si tenemos en cuenta que ante un ataque mal realizado no es necesario aplicar ninguna técnica, ya que uke se desestabiliza solo, crea huecos en su ataque por los que tori podría entrar fácilmente, etc.
La técnica es el resultado de defenderse de un ataque correcto.
A continuación escribiré los errores más comunes que creo que solemos cometer los practicantes de Aikido en general al realizar el papel de uke, con el objetivo de que analicemos estos errores e intentemos corregirlos para poder mejorar en este aspecto.
ATACAR Y ESPERAR A QUE TORI “HAGA ALGO”
Con esto me refiero a cuando sabemos la técnica que nos va a hacer tori en ese momento (porque es la que se está practicando) e iniciamos correctamente el ataque pero nos detenemos esperando que tori nos realice la técnica (que sabemos cual será) dejando a la mitad el ataque. Esto puede pasar por ejemplo cuando uke ataca con shomenuchi y tori realiza Ikkyo.
El problema de esto es, que uke no aprende a atacar correctamente y con la actitud correcta, que debería ser la de tener intención de realizar el ataque completo al igual que lo sería en un enfrentamiento real.
¿Como te vas a defender de un ataque no real?
Por otro lado el problema de tori es que nunca tendrá la sensación de que está en peligro y no podrá realizar bien la técnica. Además de tener una visión errónea de si está realizando bien la técnica o no.
NO PREOCUPARSE DE REALIZAR BIEN LOS UKEMIS (CAÍDAS)
El ukemi es la única posibilidad que tenemos de salir airosos de una proyección potente. El ukemi nos ayuda a no hacernos daño ante una proyección y también es una vía de escape frente a un posible contraataque de tori o de un agresor real, ya que permite alejarse rápidamente tras una proyección.
Hay dojos que opinan que los ukemis no son más que “volteretas” para dar belleza al Aikido y carecen de eficacia. Sí, he de decir que queda muy elegante un ukemi bien hecho, pero dejando a un lado la belleza y volviendo a la efectividad en la práctica, el ukemi permite a un uke tras una proyección reincorporarse rápidamente y realizar otro ataque, con lo cual esto beneficia también a tori porque recibe un mayor número de ataques con los que poner en práctica la técnica.
NO ADAPTARSE AL NIVEL DE TORI
Una de las funciones de uke es ayudar a que tori aprenda, por lo tanto a un tori novato no se le puede atacar como si fuera un experto ni a un tori experto atacarle como si fuera novato porque ninguno de estos progresará adecuadamente.
Esto quiere decir que como uke debemos adaptar nuestro ataque al nivel de tori, pero “CUIDADO” esto no quiere decir dejar de realizar bien el ataque, o quedarnos quietos para que nos pueda realizar una técnica a su antojo, sinó más bien “facilitarle” el aprendizaje, bajando la velocidad del ataque, etc. Y que él mismo haga la técnica igual que la haría si uke atacara con más velocidad.
DEJARSE CAER O NO OPONER RESISTENCIA A TORI
Uke debería ser como un muelle, al que si le aprietas cede con cierta resistencia, pero que si le dejas de apretar vuelve a su posición natural.
Con esto quiero decir que, cuando uke recibe una técnica a tori, no debe tirarse ni tampoco forcejear para no ser tirado o inmovilizado, sinó ceder con cierta resistencia (como un muelle, que resiste, pero se deja hacer y si le dejan de apretar vuelve a su forma principal). En este caso igual, mientras “aprietan” a uke, este debe ceder con cierta resistencia pero en caso de que dejen de apretar, uke podría volver a su estado inicial y atacar.
Esto por ejemplo se puede observar en Ikkyo. Si se aplica Ikkyo, uke debe ceder con resistencia, pero en caso de que tori deje de aplicar Ikkyo, uke puede incorporarse y atacar.
Esto es muy bueno para tori ya que le obliga a practicar la extensión en todo momento.
NO MARCAR CON ATEMIS LOS ERRORES DE TORI
Uke debería hacer saber a tori mediante atemis (golpes en partes vitales) cuando no realiza correctamente una técnica, por ejemplo si deja aperturas por las que uke podría atacarle.
Resumiendo, el papel de uke es algo más difícil de lo que parece y de vital importancia en el Aikido. Del uke depende la velocidad/calidad de progresión de tori.
He intentado explicar esto (que no son más que simples opiniones mías) de la forma más entendible posible y me gustaría saber la opinión de más gente, ya que puedo pensar de manera diferente a otros practicantes, o simplemente para resolver dudas que puedan haber sobre el texto.
Hakama: opinión personal
Julio 16th, 2009
En esta entrada quería explicar lo que para mí significa el hecho de llevar hakama y el valor que le doy.
Como ya expliqué en la entrada anterior, el hakama es la prenda que utilizaban los samurais del pasado y por lo tanto representa unas tradiciones que han llegado a nosotros tras muchas generaciones.
El usarlo nos hace viajar a los orígenes de este arte marcial.
Para mí es un orgullo el hecho de utilizar hakama porque representa las 7 virtudes del bushido (cada pliegue una virtud).
- Yuki: Coraje, Valor, Valentía
- Jin: Humanidad, Caridad, Benevolencia
- Gi: Justicia, Rectitud, Integridad
- Rei: Etiqueta, Cortesía
- Makoto: Sinceridad, Honestidad, Realidad
- Chugi: Lealtad, Fidelidad, Devoción
- Meiyo: Honor, Crédito, Dignidad
El Aikido nace del espíritu bushido de Japón, y en la práctica debemos procurar conservar y depurar las 7 virtudes
tradicionales.
Llevar hakama es un orgullo, pero en mi opinión conlleva unas responsabilidades.
-Tener cuidado de mantener el hakama en perfecto estado doblandolo correctamente al acabar la práctica. De no ser así se perderían los pliegues. Perder un pliegue es como decir que ya no te importa perder la virtud que representa.
-Ser punto de referencia para los que empiezan, guiar y solventar inquietudes como alumno de más experiencia que se es.
-Tener cierto nivel como Uke y como Tori (esto para algunos puede ser discutible, yo creo que en el momento de llevar hakama se debe tener cierto nivel).
-Mejorar técnica y actitud paulatinamente (trabajando con la espalda recta, sintiendo el centro como referencia a todos los movimientos etc.).
-Tener un fuerte compromiso y un sentimiento de pertenencia con el Aikido.
-Etcétera……
Para acabar esta entrada he de decir que en mi opinión el hecho de llevar hakama tiene más relevancia e importancia que el propio cinturón negro debido a la educación que nos ofrece, el cinturón negro sólo quiere decir que has progresado hasta cierto nivel al igual que lo haces desde que llegas hasta pasados unos años.
Hakama: ¿Qué es y para que se usa?
Julio 13th, 2009Bueno después de un tiempo sin escribir por aquí, explicaré qué es la Hakama y para qué se usa, aprovechando que desde principio de mes ya puedo llevarla.
Me parece un buen tema ya que la Hakama es uno de los símbolos con el que se identifica el Aikido, muy valorado por los aikidokas y que para la mayoría tiene un significado muy especial.
De todos modos, dado que cada persona es un mundo y para cada una tiene un valor distinto, en esta entrada sólo explicaré qué es y por qué se usa y en otra entrada diferente explicaré lo que significa para mí y el valor que yo le doy.
Bien, he buscado información y he encontrado documentos muy buenos pero el más fácil de entender y que más se acerca a lo que quiero explicar es este que pegaré a continuación sacado de un blog.
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La Hakama es una pieza tradicional de la indumentaria Samurai. Su uso es parte de la tradición del Aikido.
La Hakama originalmente tenía la intención de proteger las piernas de los jinetes; después de que los Samuráis fueron desmontados como clase y se convirtieron en soldados de infantería, persistieron en usar la vestidura de jinete porque los distinguían de otros y los hacían más identificables. Años más tarde la Hakama fue la vestimenta tradicional de los estudiantes de Kobudo, quienes encontraron en ella la posibilidad de esconder los movimientos y guardias de sus piernas desconcertando a sus adversarios.
Antiguamente, O`Sensei Ueshiba fundador del Aikido exigía a todos a usar la hakama para practicar, pero él venía de un tiempo y cultura del que el uso de la Hakama era la ropa formal estándar y el Dogi usado por el Karate y el Judo era originalmente la ropa interior.
Junto a la internacionalización del Aikido, el uso de la Hakama, su simbolización y respeto fuera de Japón , al igual que la evaluación y el otorgamiento de grados internacionales constituían temas de extensa discusión. Hoy en día el uso de la Hakama parece estar en manos de cada Maestro sin un ente que regule el caso.
O`Sensei repetía a sus alumnos que la Hakama debía hacer reflexionar sobre la naturaleza del verdadero bushido. En la Hakama encontramos las cualidades del distinguido Samurai del pasado. En sus pliegues (5 en el frente y 2 en la parte de atrás) están simbolizados las siete virtudes del Budo:
- Yuki: Coraje, Valor, Valentía
- Jin: Humanidad, Caridad, Benevolencia
- Gi: Justicia, Rectitud, Integridad
- Rei: Etiqueta, Cortesía
- Makoto: Sinceridad, Honestidad, Realidad
- Chugi: Lealtad, Fidelidad, Devoción
- Meiyo: Honor, Crédito, Dignidad
El Uso de la Hakama
Al parecer el uso de la Hakama en Aikido, ha creado cierta controversia por no comprender su significado esencial y conocer en que momento debemos usarla.
En algunas escuelas de Aikido, las Hakamas son utilizadas después de haber rendido el primer examen de Kyu, y en otras, las más tradicionales, el uso de la Hakama está reservado para los Yundansha o grados superiores.
En el primer caso se corre el riesgo de que la Hakama se considere solo una prenda de vestir o parte del uniforme de Aikido; siendo así el practicante pierde la importancia de su significado espiritual y de su valor en la tradición marcial como símbolo de la personalidad del guerrero japonés. Por otra parte lo que es más peligroso aún, algunos maestros occidentales consideran más convenientes desde el punto de vista estético y comercial el que todos sus alumnos parezcan, crean y hasta jueguen a ser una especie de místicos guerreros feudales, sin tomar en cuenta que el uso de la Hakama es también un compromiso al estudio profundo, práctica intensa y esfuerzo por contribuir a la difusión del Aikido.
Es lamentable ver como algunos vistiendo la honrosa Hakama abandonan su práctica a pocos meses después de haber comenzado, guardándola en el baúl de los recuerdos junto a otras cosas de poca importancia y vigencia.
En el segundo caso, la Hakama puede confundirse como un símbolo de status, como un gran premio o como la culminación del camino, siendo esto todo lo contrario, ya que en Aikido es en el umbral del cinturón negro, cuando comienza nuestra verdadera práctica. He visto muchos practicantes obtener el Shodan y abandonar la práctica porque se piensa que se sabe ya lo suficiente, y otros que siendo profesores abandonan su búsqueda de crecimiento y desarrollo en el Aikido. O’Sensei decía que necesitamos por lo menos 10 años de práctica incesante para tener una vaga idea de lo que es el Aikido.
Recuerdo a mis maestros decir que la Hakama se lleva en la cintura, abrazando el Hara o Seika Tandem, el Centro y Corazón del Aikidoka, y no en la cabeza donde los pensamientos de superioridad pasan con frecuencia. Por otro lado, para la obtención del cinturón negro, la exigencia de muchas escuelas es solamente técnica, lo que no asegura que quién porte un grado Dan sea consecuente con el espíritu y filosofía del Aikido.
En cualquier caso, debemos esforzarnos en la práctica para pulir las siete virtudes tradicionales y sí a conciencia no es este nuestro objetivo es mejor no usar la Hakama.
Nuestra Escuela, seguidora de las enseñanzas de N. Tamura Sensei reconoce lo importante de estar bien preparado tanto técnica como espiritualmente para vestir consecuentemente la Hakama; no importa el tiempo que debamos estar sin usarla, con paciencia y humildad, con sudor y lágrimas puestas en el Tatami y con madurez y atención en nuestras acciones, la Hakama será el reflejo de lo que llevamos realmente por dentro, sin olvidar ni un solo pliegue.
Gonzalo Madrid Sensei
Documento sacado de www.ecoledebudo.aikidomadrid.cl/hakama.html
La etiqueta y normas en el dojo
Junio 2nd, 2009
La actitud en el Dojo (casa de entrenamiento) está determinada por un código bastante rígido.
La mayor parte de este código se refiere al “buen sentido” común y proviene de las tradiciones marciales japonesas.
La etiqueta sirve para facilitar las relaciones entre las personas y es la base del entrenamiento.
Desarrolla y cultiva la concentración, la atención y otras cualidades como: la humildad, la paciencia, la sinceridad, etc… que son fundamentales en Aikido y en todo lo demás.
Es vital que la etiqueta se observe con la mayor atención.
Está ahí para cultivar nuestros espíritus.
Sin embargo, la etiqueta se confunde a menudo con el respeto.
La etiqueta es una actitud que puede reflejar el respeto.
Esto es lo que se desea, pero el respeto es algo profundo que crece en el individuo y no se puede forzar a nadie a que nos respete.
Podemos acentuar nuestro respeto, y lo hacemos, aplicando correctamente la etiqueta.
Si una persona decide no hacerlo, no debe cambiar nada en nuestro comportamiento y debemos continuar manteniendo la etiqueta.
(Trabajamos para nosotros y con nosotros).
Se podría decir que la etiqueta es un conjunto de reglas/normas indispensables para mantener un ambiente propicio para el estudio del arte marcial en el dojo.
La cultura japonesa es muy diferente a la nuestra, generalmente en nuestra cultura nadie va por la calle pensando que le van a atacar en cualquier momento. En la cultura japonesa esto es diferente, hay cierto estado de alerta. Eso se ve reflejado en el saludo, mientras en nuestra cultura nos damos la mano para saludarnos, en Japón eso estaría visto como una falta de respeto grave puesto que conlleva contacto físico y lógicamente, posibilidad de ataque. Por esa misma razón saludan simplemente inclinando un poco la espalda.
Con esto, quiero que se entienda el porque de ciertas normas. Se tiene que tener presente que todas provienen de una cultura en la cual siempre estaban en guerra y por lo tanto había mucha disciplina y a la vez desconfianza.
ETIQUETA SOBRE EL TATAMI
Detente a saludar al entrar y salir del dojo, en dirección del Kamiza y del retrato del fundador y una vez comenzada la clase solicita permiso si necesitas entrar o salir.
Algunos minutos antes del entrenamiento, deberéis estar allí preparados, sentados en seiza, todos sobre una misma línea, y en actitud de meditación. Estos minutos permiten hacer el vacío, desembarazarse de los problemas de la jornada y prepararse para el estudio.
La clase se comienza y finaliza con una ceremonia formal. Es esencial estar a la hora para participar en ella; pero si llegáis con retraso, deberéis esperar sentados al lado del tatami hasta que el profesor os haga una señal para incorporaros a la clase.
Coloca tus armas en los lugares habilitados para ello y si no los hubiere, allí donde no molesten y sean de fácil acceso, estando estas preparadas de tal manera que se puedan coger con facilidad y rapidez.
Observa a tus compañeros mas avanzados y sigue su ejemplo. No te sientes, termines de saludar ni te quites el equipo antes que ellos. Al alinearse para saludar, colócate a su lado a la misma altura dejando un espacio entre vosotros (el más antiguo a la derecha).
La manera correcta de sentarse sobre el tatami es la posición seiza (de rodillas) . Pero si estáis lesionados en las rodillas, os podéis sentar con las piernas cruzadas por delante del cuerpo y la espalda recta. Nunca estiréis las piernas ni os apoyéis en una pared o una columna. Deberéis estar dispuestos en cualquier momento. Cuando el instructor muestra una técnica, deberéis permanecer sentados en seiza y mirar atentamente. Tras la demostración, saludad al profesor, después a vuestro compañero y comenzad a trabajar.
Hablad lo menos posible sobre el tatami. El Aikido es una experiencia.
No os acomodéis sobre el tatami antes o después de las clases. Está reservado a aquellos que desean entrenarse.
El tatami deberá ser barrido cada día antes de las clases y al final de la jornada. Cada uno es responsable de la limpieza del dojo.
Durante el entrenamiento está prohibido comer, beber, fumar, masticar chicle.
Llevar reloj o joyas durante el entrenamiento está prohibido.
El Keikogi (ropa de entrenamiento) deberá estar limpio y en buenas condiciones así como el obi (el cinturón) y la Hakama. Acostúmbrate a doblarlos cuidadosamente.
Maneje siempre las armas respetuosamente. No se apoye o recueste en ellas, ni las tire al suelo. Asegúrese de que están bien mantenidas y libres de astillas.
Se debe tener en cuenta que en cuestiones de etiqueta, la finura de su aplicación puede variar de sensei a sensei, y el grado de rigidez varia de dojo a dojo. Aprende la etiqueta enseñada en tu dojo o allí donde vallas.
¿Qué es el Aikido?
Mayo 26th, 2009
El Aikido es un arte marcial de origen japonés que fue desarrollado por Morihei Ueshiba, a quien conocemos como O Sensei (gran maestro).
Ante todo, el Aikido es un budo (camino de la guerra), un arte marcial, por lo tanto, es un arte de combate.
Las técnicas de este arte marcial provienen del sable y estaban pensadas para matar y desmembrar al enemigo, hoy en día se ha substituido eso por proyecciones e inmovilizaciones.
En el Aikido se utilizan técnicas de proyección y de inmovilización para desequilibrar o dominar al adversario, para lograr esto se utilizan una serie de atemis, es decir, golpes en puntos vitales del cuerpo. En la antigüedad atemi consistía en golpear los puntos vitales del adversario para provocar la pérdida de conocimiento o la muerte. Actualmente el atemi se utiliza para dominar la voluntad del ataque, provocar dolor en los puntos vitales, perturvar la concentración del adversario, o detener su intención de acción.
El Aikido permite defenderse sin armas de uno o varios atacantes armados o desarmados. También la práctica incluye el aprendizaje de diversas armas, el “Bokken” (sable de madera), el “Jo” (bastón de madera) y el “Tanto” (cuchillo de madera).
Es un arte marcial que está dirigido a todo el mundo, cada uno puede practicarlo a conveniencia de su edad, de su sexo o de sus posibilidades físicas a condición de estudiar y practicar con continuación y dedicación.
No requiere fuerza física, ya que en este arte se aprovecha la fuerza del atacante y se redirige para ponerla en su contra.
A simple vista alguien que no practique Aikido, al ver sus bellos movimientos circulares le puede parecer poco efectivo, pero contrariamente a esa apariencia “blanda”, es en realidad “duro”, directo y dinámico con técnicas de probada eficacia.
Como he dicho antes, es un arte marcial, y eso implica disciplina, ser constante y no rendirse. Por no hablar de lo complicado que es dominar tu propio cuerpo, ya que está acostumbrado a reaccionar mal ante una amenaza. Alguien que no está entrenado se pone nervioso, se queda inmovil, etc. Acostumbrar el cuerpo es muy difícil y lleva muchos años de práctica, por eso mucha gente que prueba el Aikido, a los 3 meses deja el entrenamiento y practica algo que le parezca (a simple vista) más efectivo, porque creen que es poco efectivo, porque lo ven muy difícil o porque no han aprendido en 3 meses “a matar”.
Realmente esto es un arte marcial para toda la vida, aunque lentamente, NUNCA se deja de aprender.
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